30 noviembre 2020

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Palabras de presentación de “Ismael Urdaneta: el poeta legionario” de María Cristina Solaeche Galera (@SolaecheGalera)

Ismael Emilio Urdaneta Paz, “El poeta legionario”, apelativo que le dio nuestro poeta maracaibero Elías Sánchez Rubio, es el personaje de este ensayo crítico-biográfico como lo llama nuestro esclarecido y querido poeta Camilo Balza Donatti. Es este libro, un homenaje a la memoria poética de Venezuela a través de este poeta venezolano.

Su vida, de hombre errante, bohemio, inconforme, sincero y valiente, se muestra en el libro en su parte biográfica, respetando el orden cronológico en el que sucedieron los hechos.

Su niñez, sus viajes, su incorporación a la Legión Extranjera, su participación como combatiente en la Primera Guerra Mundial y su rebeldía frente a los nefastos efectos de la explotación petrolera de su amado Lago de Maracaibo.

Este ensayo está acompañado de varias citas textuales, de notables personajes venezolanos y extranjeros que conocieron o estudiaron la obra del poeta.

Su obra poética, la estudiamos a través de sus cuatro poemarios.

Sus son poemas una poesía de experiencias vitales, donde la poesía y la vida del poeta se funden en una transmutación de la palabra poética, en un lenguaje de revelación, no solamente una experimentación literaria formal, sino en un acto de existencia, donde las realidades no son sueños.

Se inicia Ismael Urdaneta como poeta, en 1908 con su primer poemario Corazón Romántico, perteneciente al romanticismo ya tardío. Su segundo poemario Siembra y Vendimia escrito en 1911 en un estilo modernista que prevalece en esa época en Venezuela, Cantos de gloria y de martirio publicado en 1927 y para finalizar con su principal obra poética Poemas de la Musa Libre en un estilo vanguardista, con el que inicia el vanguardismo en el Zulia, acometiendo una ruptura de las formas literarias anteriores.

En su poesía el amor, la conciencia, la guerra, la muerte, la desolación son sus lugares comunes, individualizándolos con intensidad, en los que Ismael permanece atento a la agitación que originan en  su vida, y se exige a sí mismo una descarnada franqueza, sin retórica, sin panegíricos, ni exaltaciones heroicas; son versos confesionales, irónicos, fatalistas, en los que ama y protesta con sentida emoción, sobre la existencia humana nunca justificada, mucho menos comprensible, por el contrario absurda y enigmática, y a la que se esfuerza en darle un sentido a través del poema. Cada verso nos dice algo testimonial, no emergen en vano.

Recordando a Martín Heidegger: El lenguaje es la casa del ser. Bajo su abrigo habita el hombre. Los pensadores y los poetas son los vigilantes de este abrigo.

En su poemario Poemas de la Musa Libre, Ismael Urdaneta vive en cada uno de los poemas, transmuta existencialmente la palabra poética, proyecta su sentir ante lo paradójico de la existencia misma; trasciende el dolor y el hastío de un descarnado conocimiento de la guerra, en poemas en los que asoma la terrible inconformidad ante lo inexorable en sus imágenes bélicas.

En su breve tiempo vital, apenas alcanzó los cuarenta y un años, Ismael Urdaneta nos legó una de las obras poéticas más originales de la poesía zuliana y venezolana de la época, su último poemario que dejó inédito Poemas de la Musa Libre, son versos reflexivos y coherentes, en los que trasciende el miedo lindante con la angustia y se enfrenta a la violencia humana, sin querer esquivarla en un ritual de la memoria.

Es una poesía que no está escrita para seducir o almibarar los sentidos; al contario, está escrita para desconcertarnos y admirarla en su personalísima y hasta huraña poética, en su realismo.

María Cristina Solaeche Galera