Darío ama la ley mas no la sequedad ni el vacío de sentido. El verso es de esencia la idea, y su traje la música. Otras veces es música que se viste de idea. Pero es todo eso, ya muy mucho, es aún más que eso, va más lejos. La vida del poema depende del valor trascendente de su sentido, de su ser en sí y a la par del sentido, valor que le da su lector. El poema vive bajo dos condiciones. Su condición necesaria: su concreción en forma, y su condición de suficiencia: la valoración de su lector.
Antología poética de la obra del gran poeta venezolano Carlos Ildemar Pérez, que recoge su producción desde 1988 hasta el año 2012. "Sobre el criterio de esta edición : Los textos se presentan desde las más recientes publicaciones hasta los primero libros del autor, para demostrarles a los lectores como el pensamiento poético de Carlos Ildemar Pérez siempre ha contando con la madurez de un poeta dueño de su voz. Así mismo en la parte final si agrega un apéndice APORTES CRÍTICOS A POESÍA DE CARLOS ILDEMAR PÉREZ donde se recogen algunos trabajos críticos de destacados escritores sobre los libros del poeta aquí antologado. Toda antología es una poda, y cada poda deja en el arbusto una forma, la que el jardinero ha preferido; como jardinero de este libro, me he decantado por la nostalgia como talismán de lectura, espero con ello invitarlos…
Música de fondo, es el primer poemario escrito por la poeta venezolana Beatriz Alicia García, que por los avatares del mundo editorial, fue relegado ante otras publicaciones que inauguraron su poética, pero que hoy ve la luz, gracias a la Sultana del Lago Editores, y nos trae la frescura de la juventud de esta escritora que trasciende entre su generación como una de las voces más definidas.
Yo que supe de la vieja herida es el manifiesto poético más importante de la literatura homoerótica del siglo XX venezolano, que se ha convertido en un parte aguas de la literatura amorosa nacional. La belleza y cuidado de los poemas, aunado al temas descarnado, nos acercan a una de las modernas y vitales obras poéticas de Armando Rojas Guarda.
"Hay libros que no se van. Que no se destierran ni buscan asilo en algún rincón de la casa. Hay libros siempre presentes, como Dios, quien está allí y no lo vemos, pero sabemos que de alguna manera nos está viendo. Hay libros permanentes. Que nos hablan y hasta nos buscan insistentemente. Su música, sus tantos sonidos y silencios, voces y pausas rotundas se deslizan hasta el lugar de la escritura, se sientan en nuestros muebles o se acomodan en un lado de la cama. O mientras preparamos los alimentos se acercan y silabean una palabra que sirve para sazonar la sopa o endulzar el café. Hay libros que, como los gatos, se nos arriman y nos acarician, nos conducen a ser leídos por ellos. Y hay libros que nos sueñan, como este título de Armando Rojas Guardia, Hacia la noche viva"
"Poemas para mí" de Ángel Valles Castellanos se trata de un texto literario construido con referentes culturales y personajes de la mitología cotidiana, con buen manejo del lenguaje y del ritmo poético a partir de los cuales crea un universo temático particular sin dejar de referirse a la realidad circundante.
Poemas todos con una visión neogótica arrancada a siglos pasados, rechazando todo racionalismo neoclásico, y con una puesta poética en una actitud muy íntima propia del romanticismo, expresada en arriesgadas metáforas; con versos escritos en la frontera de la angustia existencial, en las esquinas del tiempo, en el exaltar de los incubos, ánimas, cruces, insomnio…alejándose del hechizo de la fe, del otro lado, del lado del NEGRO en el corazón de la dureza del mundo. La vida debería ver como la vivimos. El poeta roba el vuelo a un ave, presumimos un cuervo, y aletea fuertemente sobre las multitudes rígidas, que sobreviven con una vida no vivida. Mutilo un ave para robarle el vuelo/ (…) aleteo fuerte sobre / muchedumbres mosaicas.
Quien lee los textos de Alicia Montero, se acerca a la elaboración de una compleja, complicada realidad. Al nivel de estos magníficos textos están aquellas creaciones que nos resultan más auténticas y satisfacen enteramente nuestra voluntad de indagación en el oficio de ser lectores.