Douglas Zabala, en “La república extraviada” compila su manera de pensar para decirle al mundo, que no en vano, vale la pena opinar. Opinar, es una manera de centrarse a sí mismo y centrar el camino de los objetivos, aprobar lo irrefutable y de apelar en contra de lo servil e injusto; pero, eso sí, sin pretender decir que se tiene el dominio del todo. Porque lo que hasta ahora tenemos, para dar a conocer nuestras inquietudes y conocimientos, es la razón; aunque haya muchos que la sirven mal o son sus detractores. Douglas, como conocedor de la política, del pensamiento de los partidos políticos de derechas y, más aún, de las izquierdas, donde militó y tiene trayectoria, manifiesta, advierte, señala, va a la polémica, desnuda lo tocado, se lastima a sí mismo cuando colide con sus pretéritos; más, no deja de hacerlo,…